• Conduce con precaución, minimizando la erosión y evitando dañar el terreno. Evita dejar roderas, ya que forman canales que provocan erosión.

• Los animales tienen prioridad. Los vehículos sobresaltan a los animales, tanto en la carretera como en los caminos. Hay que estar preparado para aminorar la marcha o incluso parar el vehículo y esperar a que pasen. Deja que los animales sigan su camino.

• Sigue los caminos ya existentes siempre que sea posible.

• Los derechos de paso varían en cada país. Si es necesario pide permiso antes de cruzar propiedades privadas.

• Tan despacio como puedas, tan deprisa como sea necesario. Este lema te llevará a través de la mayoría de obstáculos minimizando el impacto ambiental.

• Si tu vehículo está equipado con Terrain Response, ponlo en la posición adecuada antes de aventurarte con reductoras en superficies complicadas. De esta forma reduces el giro de las ruedas y el daño al terreno. Lo mismo se aplica si tu vehículo tiene bloqueo de diferencial.

• Asegúrate de que tu vehículo esté bien preparado para el viaje. Lleva herramientas y recambios adecuados, comprueba regularmente el estado del motor y evita pérdidas de aceite, carburante y líquidos hidráulicos.

•Sé responsable de tus actos, incluso cuando no estés conduciendo; utiliza productos de limpieza biodegradables o ecológicos, lava los vehículos lejos de corrientes de agua (ríos, arroyos, etc.) y llévate la basura a casa.

• Antes de volver a la carretera, comprueba el estado de los faros, neumáticos y carrocería, y limpia las placas de matrícula. Una vez en la carretera, conduce despacio para evitar dañar a otros usuarios con el barro o las piedras que puedan saltar de tus neumáticos.